jueves, 10 de noviembre de 2011

EL SEÑOR CAMPA-NUDO Y SUS AMIGOTES



Érase una vez un muchacho moreno y aplicado, nacido en el levante de Dormilandia. Fue un buen estudiante en su primera etapa y en la Universidad, donde estudió Derecho. Fue allí donde le picó el gusanillo de la política, y a ella se dedicó desde muy pronto, pasando a desempeñar los siguientes cargos. 
A saber:

Concejal del Ayuntamiento 
Diputado en el Congreso
Consejero de Cultura, Educación y Ciencia
Secretario de Estado para las Administraciones Territoriales
Diputado Nacional y Vicepresidente Primero del Congreso
Delegado del Gobierno en su Comunidad
Presidente del Gobierno de su Comunidad.




Con este curriculum abrumador se presentaba nuestro Paquito Campa-Nudo, ante los ciudadanos de a pie que, ¡pobrecitos ellos!, no podían mostrar en su historial más que trabajo y esfuerzo, en algún anónimo y oscuro trabajo. ¡Que bien vestido y que colocado aparecía en los reportajes y en las fotos!.

Los políticos son unos personajes que una vez instalados en los engranajes de sus sucesivos cargos, se aíslan y se cierran en un circulo, donde la inmensa mayoría de los mortales no tiene acceso. Ellos se creen seres superiores tocados por la "Gracia de Dios". Van pasando de cargo en cargo en un perverso juego de la Oca en el que siempre les toca ganar. Solo tienen que ser leales y buenos pelotas de sus jefes de filas. Los demás mortales que, pagamos para que ellos hagan como que nos defienden, les vemos como seres inaccesibles y en mi caso concreto también, con bastante desprecio, con honrosas excepciones.


El Señor Campa-Nudo se rodeo de varios amigos afines, que le montaron un tinglado en sus narices. Funcionaba de esta manera. Todos los eventos los organizaban los amigotes, llevándose unos suculentos beneficios evidentemente. Su amigo Mostacho se hizo rico y su amigo Correoso igual. Todo esto presuntamente¡ Claro está!. Él por su parte era agasajado con "trapitos varios", e igualmente su hombre de confianza el señor Costales.
¿ Y digo yo?.¿ Acaso no le llegaba el suntuoso sueldo que cobraba para pagar sus "trapitos"?. 
Sinceramente creo que, se vuelven tan soberbios y presuntuosos que creen que pueden hacer todo lo que quieran. Hay que ser poco inteligente para pringarse por tan poca cosa.

No se ustedes queridos lectores, pero yo estoy en contra de todos los políticos  implicados en casos de corrpción, sean del partido que sean. 
Sinceramente pienso que, mientras no se reformen las leyes para que todos los que sean juzgados y condenados, sean inhabilitados de por vida para cualquier cargo público, devuelvan lo robado e ingresen en la cárcel si así lo merece su delito, no cambiarán las cosas.

 También estoy a favor de que los políticos que, gasten más de lo que deben y dejen endeudados a los pueblos y ciudades, sean juzgados.
Si no se toman drásticas medidas seguiremos con el cachondeo de siempre, y seremos nosotros los ciudadanos los que paguemos con nuestros impuestos sus lujosos trenes de vida y caprichos diversos

miércoles, 9 de noviembre de 2011

PUPURRIÑO EL INQUISIDOR: MINISTRO DE VEREDAS Y ATAJOS DE DORMILANDIA


Pupurriño era un chico mediocre. No fue buen estudiante ni se le conocían habilidades especiales ni dignas de mención. Eso si: era muy simpático y muy hablador. Con su verborrea incesante conseguía convencer a los amigos de que era un tipo importante. Ya en edad adulta se metió en política, aun cuando había sido incapaz de terminar sus estudios. Incomprensiblemente, subió y subió y subió.

Cuando el partido político al cual pertenecía se hizo con el poder, Pupurriño fue designado para importantes cargos a pesar de que apenas sabia expresarse con corrección.
En cuanto se enteraba de algún caso de corrupción de cualquier político o cargo público del partido de la oposición, se convertía en una pantera furiosa que, arremetía con saña contra el presunto culpable que para él, no merecía ni siquiera la presunción de inocencia, se transformaba en el más encarnizado inquisidor, condenando al presunto con saña y fruición. No daba tregua ni descanso, una vez mordida la presa no la soltaba. 

Fue especialmente duro con un jefe local del partido opositor, que se había pringado por unos miserables trapitos. Este jefe local llamado Campa-Nudo, sufrió su persecución durante años , hasta su renuncia al cargo.
Nuestro amigo Pupurriño siguió subiendo, llegando a Ministro de Veredas y Atajos, cargo que compatibilizaba con el de Portavoz del Gobierno.

Su familia no se lo podía creer. ¡¡Como había progresado el fillo!!.,¡¡Que importante era el zagal y que pico tenía!!. Cualquiera que le oyera pensaría que el chico era un lumbreras y no: para nada. De niño era bastante obtuso y cabezón y su familia que le conocía bien sabía que seguía siendo. Se operó de la vista, mejorando bastante su estética al desaparecer de su cara las gafotas tan antiestéticas que necesitaba. Se hacía los trajes a medida, se compró un chalet, un ático en la playa, etc. ¡en fin! que decir: daba gusto verle con su cartera de ministro, su cochazo oficial, sus  escoltas abriéndole la puerta, todo el día para arriba y para abajo.


Pupurriño no podía ni quería ocultar su satisfacción, cuando se codeaba con los líderes  de otros países, y una sonrisita perenne asomaba por la comisura de sus pequeños y carnosos labios. 

¡Todo iba viento en popa!. ¡Como le hacían todos la pelota!. ¡Cuanto poder tenía y como le adulaban todos!. Le salían los amigos de todas partes. Sobre todo los empresarios ricos se lo rifaban. ¡ Que placer Maribel!, ¡ Como mola esto de ser ministro!.

Pero hete aquí que, un día uno de sus amigos empresarios empezó a largar algo de una gasolinera y de unos dineros, y luego otro que al parecer era un primo, y por ahí fueron saliendo otros amigos bastante favorecidos por Pupurriño, que antes eran pobres de solemnidad y ahora tenían unas fortunitas más que saneadas. Pronto se empezó a murmurar que el Ministro hacía presuntos favores a sus amistades a cambio de dinerito, todo esto presuntamente ¡Claro está!.
¡En fin amigos! nuestro "querido" ministro inquisidor de "corrutos" fue cazado, justamente haciendo lo que él tanto criticaba.
Queridos lectores: esta es la clase política del reino de Dormilandia.
¿Alguien cree que con este personal se puede conseguir algo?

martes, 8 de noviembre de 2011

DORMILANDIA


Érase una vez un hermoso y desgraciado país llamado Dormilandia. La Madre Naturaleza le había situado en un  privilegiado lugar y le habían sido concedidos numerosos dones, sol, buena temperatura, unas maravillosas playas, espíritu emprendedor. Sus ciudadanos eran aguerridos combatientes y grandes navegantes, trabajadores y valientes, muy valientes. Su tierra siempre había sido envidiada e invadida por otros pueblos, y a todos los habían expulsado de la misma. Les invadieron desde romanos a cartagineses, pasando por los árabes que estuvieron ochocientos años. Costó mucho unificar el reino y hacerlo grande y poderoso. Su espíritu aventurero y su valor les llevó a descubrir todo un Continente y a recuperar la unidad natural de su país. Tuvieron grandes reyes y gobernantes, pero desgraciadamente a los largo de su milenaria historia fueron muchos más, los  malos que los buenos. 


Hubo un momento en su historia que en sus dominios no se ponía el sol. La dinastía de los Astras que lo hizo grande, cambió por agotarse la linea sucesoria, pasando la corona a la Dinastía de los Gorgones. Algunos de estos Reyes fueron buenos, pero hubo alguno que traicionó a su país entregándolo al invasor. Fue de nuevo el noble pueblo quien lucho cuerpo a cuerpo en cada rincón para expulsarlo. Antes de retirarse los invasores que eran sus vecinos los Francinos, saquearon sus tesoros y rapiñaron todo lo que a su paso encontraron, matando a sus gentes de una forma cruel y despiadada.



El heredero de este despreciable rey fue todavía peor que su padre. Traicionó de nuevo al pueblo, cercenó sus libertades y derechos y lo dejó sumido en la pobreza y en la ignorancia. No contento con esto, dispuso que su hija fuera su sucesora en detrimento de los derechos de su hermano, lo que originó una terrible guerra entre ambos bandos.  

La heredera de la corona se dedicó más que nada, a pasarlo bien con sus numerosos amantes y dejó, mal aconsejada por la cretina de su madre, el poder en manos de sus protegidos y amantes. Entre una y otros le hicieron creerse por encima del bien y del mal.

 Fue destituida y se refugió en el vecino país de los Francinos donde siguió pendoneando hasta el final de sus días. Su heredero murió joven y le sucedió su hijo, un niño que aun no había nacido. Hasta la mayoría de edad, fue su madre la Regente del país. Esta mujer era muy estricta en todo menos en la educación de su hijo. Le malcrió, y el pueblo de nuevo sufrió las consecuencias. Era tanto el descontento y el atraso de este magnifico y sufridor pueblo, que al final el Rey se marchó al exilio con toda su familia obligado por las cirscuntancias.


Se proclamó la República con gran algazara de la ciudadanía. Fue peor el remedio que la enfermedad. La República desembocó en una contienda civil que destrozó este maravilloso país, enfrentando hermanos contra hermanos, con una saña y una crueldad sin precedentes. Esta guerra duró tres largos años en los cuales sus habitantes sufrieron lo indecible. Al cabo del tiempo el bando ganador instauró una dictadura que duró cuarenta años, sin que ninguna otra nación se apiadara de sus gentes.

Muerto el Dictador que había tenido sojuzgado al pueblo durante tantos años, se abre un futuro más que incierto. El recuerdo de los tiempos pasados, consigue sentar en la misma mesa a los representantes de los partidos políticos, que aparecieron como las setas al olorcillo del poder. Aquellos primeros representantes consiguieron llegar a un pacto, para cambiar las estructuras de un Estado viejo y atrasado, poniendo en marcha las reformas necesarias para este menester. Todos fueron conscientes de lo importante que era aquella unión  y lo que había en juego.
De aquella unión transitoria salió una Constitución que pretendía contentar a todos.


Pronto los enemigos ancestrales de esta hermosa tierra empezaron a dejar ver sus verdaderas intenciones. Por el norte una banda terrorista asesina, tenia aterrorizados a los ciudadanos de todo el estado, especialmente a policías y militares, que morian asesinados,También morian muchos civiles y niños cuando hacian estallar bombas, de forma indiscriminada. Fueron días terribles de asesinatos secuestros y extorsiones. Lo hacían apoyados por unos cretinos racistas, comandados por unos individuos con ideas separatistas, en nombre de una supuesta supremacía racial con el resto de gentes del Estado. 


En realidad los asesinos eran en su mayoría unos zotes ignorantes, que no conocían más que sus pequeñas aldeas y eran y son manipulados por los más radicales y nacionalistas, en nombre de una supuesta opresión. Se les concedió todo lo que quisieron y más. Nada les contentaba. Seguían pidiendo más y más, y matando cada vez más, apoyados y protegidos por los  envidiosos y rencorosos Francinos, que siempre habían estado ahí, en la sombra perjudicando todo lo que podian. 


Desde el Gobierno de turno algunas veces se les combatió eficazmente. Otras veces los gobernantes hicieron sonrojar de vergüenza a los ciudadanos negociando con ellos de tú a tú. Se les hicieron concesiones repugnantes poniendo en la calle a los autores de numerosos asesinatos, que ni se habían arrepentido ni lo iban a hacer nunca. Se olvidaron de las víctimas con un cinismo demoledor, con una desvergüenza y un falso buenismo aterrador. Quisieron equiparar a víctimas y verdugos,  pretendiendo que no hubiera vencedores ni vencidos. 

Cuando ya el País de los Francinos colaboraba eficazmente, y las fuerzas de seguridad del Estado tenían acorralada a esta banda de asesinos, y en vísperas de unas elecciones generales, se produce un terrible atentado con numerosas víctimas que aun está sin esclarecer. Este terrible suceso manipulado magistralmente por unos políticos sin escrúpulos, consigue darle la vuelta a los pronósticos que daban las encuestas, sobre los ganadores de los comicios. Un impactado electorado se creyó a pie juntillas las consignas lanzadas interesadamente por varios medios de comunicación, en una perfecta operación de manipulación de masas auspiciada por políticos sin escrupulos. 

 El gobierno saliente de estas elecciones, comandado por un inepto, iluso y utópico personaje, se dedicó desde el primer momento a negociar a cualquier precio con la banda asesina y sus protectores. Muchos ciudadanos se preguntan ¿POR QUE?.  

¿Que sabe la banda asesina?. ¿Por que si todo iba bien en la lucha antiterrorista, tenía el Gobierno que llevar a cabo una negociación a cualquier precio?.

El resultado fue demoledor, asesinos en la calle y otros instalados en las Instituciones, y las ansias de separación a cualquier precio más presentes que nunca.
La población atontada por el Mantra lanzado desde el poder, para adormecer y convencer a los numerosos incautos que pueblan este desgraciado país. 
¡¡HEMOS ACABADO CON ELLOS!!.

Y yo digo: ¡Mentira! :
Ni se han arrepentido, ni han entregado las armas, ni han pedido perdón, ni han renunciado a nada.

 
Unos ciudadanos pobremente formados por un sistema educativo absurdo, que cambia cada vez que hay un nuevo Gobierno, han convertido a las nuevas generaciones en una  mayoría de analfabetos funcionales, que no saben nada de su historia y que pasan de todo. Muchos jóvenes totalmente desmotivados por las nulas espectativas profesionales que tienen, se marchan a otros países buscando un futuro mejor.


Por el Nor-Este los separatistas utilizan otros medios, menos violentos pero igualmente destructivos para el resto del Estado. No matan, pero extorsionan a los sucesivos gobiernos con sus exigencias de competencias y dinero. Piden y piden haciéndose constantemente las víctimas, cuando en realidad son los grandes privilegiados en comparación con el resto. Todos los gobiernos sin excepción, les han beneficiado siempre en detrimento de otras regiones .

En sus colegios y escuelas, aleccionan a los estudiantes, inculcándoles un odio feroz hacia su País y hacia las buenas gentes de otras regiones, haciéndoles creer que ellos son los culpables de todos los males, y ellos superiores moralmente.



¡¡DESPIERTA DORMILANDIA!!. ¡No consientas que unos desaprensivos políticos cambien tu país por la puerta de atrás!.
 Si quieren separarse de ti, que hagan un Referéndum y si el pueblo decide que se vayan, que lo hagan, y si no que se aguanten.



















 

martes, 1 de noviembre de 2011

LA REINA DEL AMBAR


 Erase una vez un hermoso y antiguo país, que en sus primeros orígenes había estado cubierto por inmensos bosques de pinos resinosos. Estos pinos habían desaparecido hacía millones de años, pero sus lágrimas resinosas, quedaron enterradas en el subsuelo para siempre. Con el paso de los siglos estas resinas se convirtieron en ámbar, y era tan raro y maravilloso que todo el mundo quería poseerlo. Desde lejanos países llegaban comerciantes y aventureros a buscarlo para fabricar toda clase de joyas y objetos preciosos.

 El Rey Kaspars reinaba sobre este hermoso país, desde hacia muchos años. Era bueno y considerado con sus súbditos que le adoraban a él, y a su hermosa hija la princesa Ieva. El monarca estaba muy preocupado por la gran afluencia de extranjeros que venían a su reino a expoliar su riqueza, destrozando sus bosques, contaminando sus lagos y avasallando a sus habitantes.

 Llegaban  a sus hermosos campos con sus palas y picos y se ponían a horadar la tierra, cortando sus centenarios árboles y sacando sus piedras de ámbar, sin el más mínimo respeto hacia sus legítimos propietarios. En el último año fue tal el expolio ocasionado que el buen Rey, cansado de la situación y de las justificadas quejas de sus súbditos, reunió a sus Ministros para pedirles consejo.
El Consejo del Reino decidió mandar a su ejercito para impedir el paso de los invasores, y hacer marchar a los que permanecían horadando montes y valles. 
 Este ejercito estaba dirigido por el Mariscal Vadis, hombre ambicioso y taimado, que siempre había querido tener más y más poder. El Rey le encomendó a sus tropas y le dio poderes para conseguir frenar a los ladrones. Le ordenó no usar la violencia más que en  caso de absoluta necesidad.
 Vadis vio la oportunidad de afianzar su poder e influencia sobre el reino y en su fuero interno, empezó a pensar en derrocar al rey y hacerse nombrar él en su lugar. Para ello tenia primero que desacreditarle y volver al pueblo contra él, lo cual era harto difícil pues su pueblo le adoraba.

Vadis tenia un hijo llamado Karlis que era tan ambicioso y malvado como su padre. En varias ocasiones había cortejado a la princesa Ieva, pero esta siempre lo rechazaba ya que no lo podía soportar.
Ambos, padre e hijo tramaron en secreto un maléfico plan para conseguir sus fines. 
Así que los dos se pusieron en camino con el ejercito en dirección a la frontera con el Reino de las Tierras Oscuras de donde procedían todos los ladrones y expoliadores. 


El Reino de las Tierras Oscuras estaba regido por un malvado y loco Rey llamado Urko. Este rey tenía a su pueblo convertido en un país sin ley. Se castigaba a los buenos y trabajadores, se les expoliaba y encarcelaba. Solo eran premiados con tierras y tesoros los malvados asesinos, los ladrones y los más criminales. Los pobres campesinos estaban esclavizados trabajando de sol, a sol , expoliados sus sembrados y ganado, para abastecer las mesas y los bolsillos de los maleantes y sinvergüenzas. 


 El pérfido rey disfrutaba mucho viendo la tortura de aquella pobre gente y lo celebraba con borracheras y grandes fiestas donde se podían oír sus horrendas risotadas.
Una vez en la frontera, Vadis mando acampar a sus tropas y envió un emisario a entrevistarse con el señor de las Tierras Oscuras, quien ¡como no! ansiaba las riquezas del reino vecino.
Pronto los dos truhanes se pusieron de acuerdo, en invadir el reino del Ámbar, derrocar a su legitimo Rey y explotar sus yacimientos en su propio beneficio.

A los pocos días los habitantes del Reino del Ámbar fueron invadidos por un gran ejercito procedente del vecino país, que en un periquete se hicieron los amos de todo. El Rey Kaspars y la Princesa Ieva, fueron confinados en una torre del castillo y aislados de todos sus súbditos.

El Mariscal Vadis emprendió una campaña de desprestigio hacia el Monarca y asumió el poder en todo el país. 
Pronto el terror se instaló en el otros tiempos feliz reino, y sus habitantes clamaban indignados contra Vadis y el Rey que no les defendían. Aprovechando este descontento el Rey Urko se instaló en el castillo y usurpó el trono, prometiendo a los ciudadanos que él iba a poner orden en aquel revuelto y desgraciado Reino. 
En privado se reía a mandíbula batiente de lo ilusos que eran y como les habían engañado.

 Todo estaba saliendo a pedir de boca a los dos malvados. Se habían adueñado de todo el poder y habían desacreditado a su legítimo Rey. ¡Todo les había salido como ellos planearon! Los dos lo celebraban con grandes orgías en las que el vino corría sin cesar embruteciendoles al máximo.
Mientras el depuesto rey Kaspars y la princesa Ieva, se desesperaban en su mazmorra sin saber que estaba pasando. No habían vuelto a ver a nadie de sus conocidos y eran alimentados a través de un pequeño ventanuco de su celda.


 Un día la princesa intentó hablar con el soldado que les dejó la comida pero este no le contestó. Al día siguiente volvió a intentarlo pero no obtuvo respuesta. Cuando se disponía a comer el duro pan que constituía su comida, observo un pequeño pergamino que salia entre la miga. Muy intrigada lo sacó con cuidado y a la mortecina luz de una pequeña vela lo leyó emocionada. ¡Que alivio sintieron al recibir noticias!. Pero pronto su alegría se truncó en tristeza y desesperanza. La misiva se la había hecho llegar la doncella de la princesa, corriendo un gran riesgo. En ella le relataba todo lo que estaba pasando, como Vadis y su hijo estaban detrás de todo y como estaban haciendo creer a su querido pueblo  que ellos estaban de acuerdo.

Ieva lloró desconsolada sin saber que hacer. Su padre se había quedado mudo desde que fue encerrado y apenas se daba cuenta de nada. Pronto la princesa fue consciente de la terrible  situación y empezó a pensar desesperada como salir de allí.


Su doncella Filidora la adoraba pero ella no podía ponerla en peligro. La buena mujer ya había hecho demasiado. Ieva se mesaba los cabellos pensando como escapar. Su anciano padre la miraba con desconsuelo, pero no era ninguna ayuda para ella en aquellos terribles momentos.
Esa noche apenas pudo dormir. Cuando ya el sueño la venció cerca del amanecer, soñó con su madrina, la maga Termis. Esta sabia mujer que la protegía desde que nació, apareció en sus sueños, dándole un mensaje, que ella no entendía.

Termis le susurraba unas enigmáticas palabras que para ella constituían una incógnita. En su cabeza resonaba la voz dulce de Termis que decía:
 Subo dos, bajo tres, mi mano no vacila, nunca seré esposa ni sentiré amor.
Ieva pensaba a todas horas en estas palabras, pero no encontraba la solución. Esa noche fue incapaz de dormir. Al día siguiente cuando se despertó empezó a pensar, desesperada por descifrar aquel enigma. Al mediodía no había conseguido nada.

 Fue entonces cuando observó por casualidad una piedra que sobresalía de la pared de la celda. Sin saber como y como si una fuerza ajena a ella la guiara, apoyo con firmeza su mano en el saliente y midió dos palmos hacia arriba y tres hacia abajo y fue así como encontró un pequeño hueco que apretó con fuerza. De repente se oyó al fondo de la celda un sordo ruido, y poco a poco se fue abriendo una puerta en la pared de la cual nacía un estrecho pasadizo y unos resbaladizos peldaños. Cogió a su padre con una mano y con la otra una pequeña vela para alumbrarse, y muy lentamente, fueron avanzando. Tardaron mucho tiempo en avistar luz al otro lado, y fue entonces cuando Ieva tuvo miedo de ser descubiertos por sus enemigos.

Extremaron al máximo las precauciones cuando llegaron al final. A la salida del pasadizo recibieron la maravillosa sorpresa de encontrarse con Termis y Filidora que los estaban esperando.
Se dispusieron a abandonar el lugar con el mayor sigilo en compañía de ambas. Fue durante el camino que las dos les fueron  informando de la horrible situación del Reino.


La maga Termis habló claramente a Ieva. Le dijo que para recuperar el reino tenia que cumplir la segunda parte del enigma. Le dijo que podría ayudarla a recobrar el trono pero que nunca se debería casar ni enamorarse.

Ieva no se lo pensó ni un instantey dijo: acepto. La maga le insistió: piensa bien, ya que no podrás faltar a tu promesa.
La princesa contestó: no hay nada más importante que el Reino del Ámbar y sus habitantes para mi.
Termis dijo: que así sea.

Pronto los ciudadanos supieron que su Rey y la princesa estaban libres y llenos de rabia por el engaño sufrido, se enfrentaron a los malvados usurpadores en una guerra cruel en la que muchos cayeron. Lautaro de Van un modesto pastor, se había puesto al mando de los campesinos, con un brío y una valentía que hicieron que todos le siguieran ciegamente. Así que en pocos meses los asesinos desalmados fueron expulsados sin contemplaciones de aquella hermosa tierra.

El anciano Rey Kaspars murió poco después de recobra el trono. No pudo soportar el sufrimiento y enfermó gravemente sin poder recuperarse.
Ieva fue coronada como Reina del Ámbar, haciendo un solemne juramento de que nunca se casaría ni se enamoraría de ningún hombre.
Pasaron algunos meses y todo volvió a la normalidad. El país se fue recuperando de la horrible guerra y las heridas fueron cerrandose.

Un día la Reina salió de paseo por el bosque acompañada de su doncella. Se internaron en lo más intrincado de la maleza y allí se dispusieron a coger fresas silvestres. Fue en ese momento cuando se dieron de bruces con un hermoso pastor que cuidaba a su rebaño.

Lautaro, pues no era otro, se inclinó ante la reina y su dama.
Ieva quedó arrebatada por la hermosura del muchacho. Su corazón empezó a latir con una fuerza que le saltaba en el pecho. Azarada, quedó un momento sin saber que decir. Filidora notó su turbación y quiso despedir al muchacho rápidamente. Algo inexplicable los retenía allí a ambos. Se miraban mutuamente sin decir palabra, pero hablándose con la mirada. Fue un flechazo, un enamoramiento súbito de dos almas gemelas que al fin se habían encontrado.

La reina perdió el sentido y la prudencia por completo. Se había enamorado y quería vivir ese amor por encima de todo, olvidando su promesa y juramento. Se entregó a su amado en cuerpo y alma de una forma total, con una entrega y una pasión que la hacían ser temeraria.
Pronto fue descubierto este amor clandestino y sus súbditos no tuvieron piedad del pobre pastor. Lo juzgaron y castigaron al destierro perpetuo y ni las lágrimas ni los ruegos de Ieva, pudieron cambiar nada.

Ieva quedó desolada con la marcha de su amado. Cuenta la leyenda que todavía llora por su amado, camuflada entre las piedras de ámbar y dicen los más sabios del lugar que sus lágrimas se mezclan con la arena de las playas, convertidas en pequeñas piedras de ámbar que se encuentran con más frecuencia en los días de lluvia, cuando la hermosa y desgraciada Reina más recuerda a su amado.

FIN