martes, 1 de noviembre de 2011

LA REINA DEL AMBAR


 Erase una vez un hermoso y antiguo país, que en sus primeros orígenes había estado cubierto por inmensos bosques de pinos resinosos. Estos pinos habían desaparecido hacía millones de años, pero sus lágrimas resinosas, quedaron enterradas en el subsuelo para siempre. Con el paso de los siglos estas resinas se convirtieron en ámbar, y era tan raro y maravilloso que todo el mundo quería poseerlo. Desde lejanos países llegaban comerciantes y aventureros a buscarlo para fabricar toda clase de joyas y objetos preciosos.

 El Rey Kaspars reinaba sobre este hermoso país, desde hacia muchos años. Era bueno y considerado con sus súbditos que le adoraban a él, y a su hermosa hija la princesa Ieva. El monarca estaba muy preocupado por la gran afluencia de extranjeros que venían a su reino a expoliar su riqueza, destrozando sus bosques, contaminando sus lagos y avasallando a sus habitantes.

 Llegaban  a sus hermosos campos con sus palas y picos y se ponían a horadar la tierra, cortando sus centenarios árboles y sacando sus piedras de ámbar, sin el más mínimo respeto hacia sus legítimos propietarios. En el último año fue tal el expolio ocasionado que el buen Rey, cansado de la situación y de las justificadas quejas de sus súbditos, reunió a sus Ministros para pedirles consejo.
El Consejo del Reino decidió mandar a su ejercito para impedir el paso de los invasores, y hacer marchar a los que permanecían horadando montes y valles. 
 Este ejercito estaba dirigido por el Mariscal Vadis, hombre ambicioso y taimado, que siempre había querido tener más y más poder. El Rey le encomendó a sus tropas y le dio poderes para conseguir frenar a los ladrones. Le ordenó no usar la violencia más que en  caso de absoluta necesidad.
 Vadis vio la oportunidad de afianzar su poder e influencia sobre el reino y en su fuero interno, empezó a pensar en derrocar al rey y hacerse nombrar él en su lugar. Para ello tenia primero que desacreditarle y volver al pueblo contra él, lo cual era harto difícil pues su pueblo le adoraba.

Vadis tenia un hijo llamado Karlis que era tan ambicioso y malvado como su padre. En varias ocasiones había cortejado a la princesa Ieva, pero esta siempre lo rechazaba ya que no lo podía soportar.
Ambos, padre e hijo tramaron en secreto un maléfico plan para conseguir sus fines. 
Así que los dos se pusieron en camino con el ejercito en dirección a la frontera con el Reino de las Tierras Oscuras de donde procedían todos los ladrones y expoliadores. 


El Reino de las Tierras Oscuras estaba regido por un malvado y loco Rey llamado Urko. Este rey tenía a su pueblo convertido en un país sin ley. Se castigaba a los buenos y trabajadores, se les expoliaba y encarcelaba. Solo eran premiados con tierras y tesoros los malvados asesinos, los ladrones y los más criminales. Los pobres campesinos estaban esclavizados trabajando de sol, a sol , expoliados sus sembrados y ganado, para abastecer las mesas y los bolsillos de los maleantes y sinvergüenzas. 


 El pérfido rey disfrutaba mucho viendo la tortura de aquella pobre gente y lo celebraba con borracheras y grandes fiestas donde se podían oír sus horrendas risotadas.
Una vez en la frontera, Vadis mando acampar a sus tropas y envió un emisario a entrevistarse con el señor de las Tierras Oscuras, quien ¡como no! ansiaba las riquezas del reino vecino.
Pronto los dos truhanes se pusieron de acuerdo, en invadir el reino del Ámbar, derrocar a su legitimo Rey y explotar sus yacimientos en su propio beneficio.

A los pocos días los habitantes del Reino del Ámbar fueron invadidos por un gran ejercito procedente del vecino país, que en un periquete se hicieron los amos de todo. El Rey Kaspars y la Princesa Ieva, fueron confinados en una torre del castillo y aislados de todos sus súbditos.

El Mariscal Vadis emprendió una campaña de desprestigio hacia el Monarca y asumió el poder en todo el país. 
Pronto el terror se instaló en el otros tiempos feliz reino, y sus habitantes clamaban indignados contra Vadis y el Rey que no les defendían. Aprovechando este descontento el Rey Urko se instaló en el castillo y usurpó el trono, prometiendo a los ciudadanos que él iba a poner orden en aquel revuelto y desgraciado Reino. 
En privado se reía a mandíbula batiente de lo ilusos que eran y como les habían engañado.

 Todo estaba saliendo a pedir de boca a los dos malvados. Se habían adueñado de todo el poder y habían desacreditado a su legítimo Rey. ¡Todo les había salido como ellos planearon! Los dos lo celebraban con grandes orgías en las que el vino corría sin cesar embruteciendoles al máximo.
Mientras el depuesto rey Kaspars y la princesa Ieva, se desesperaban en su mazmorra sin saber que estaba pasando. No habían vuelto a ver a nadie de sus conocidos y eran alimentados a través de un pequeño ventanuco de su celda.


 Un día la princesa intentó hablar con el soldado que les dejó la comida pero este no le contestó. Al día siguiente volvió a intentarlo pero no obtuvo respuesta. Cuando se disponía a comer el duro pan que constituía su comida, observo un pequeño pergamino que salia entre la miga. Muy intrigada lo sacó con cuidado y a la mortecina luz de una pequeña vela lo leyó emocionada. ¡Que alivio sintieron al recibir noticias!. Pero pronto su alegría se truncó en tristeza y desesperanza. La misiva se la había hecho llegar la doncella de la princesa, corriendo un gran riesgo. En ella le relataba todo lo que estaba pasando, como Vadis y su hijo estaban detrás de todo y como estaban haciendo creer a su querido pueblo  que ellos estaban de acuerdo.

Ieva lloró desconsolada sin saber que hacer. Su padre se había quedado mudo desde que fue encerrado y apenas se daba cuenta de nada. Pronto la princesa fue consciente de la terrible  situación y empezó a pensar desesperada como salir de allí.


Su doncella Filidora la adoraba pero ella no podía ponerla en peligro. La buena mujer ya había hecho demasiado. Ieva se mesaba los cabellos pensando como escapar. Su anciano padre la miraba con desconsuelo, pero no era ninguna ayuda para ella en aquellos terribles momentos.
Esa noche apenas pudo dormir. Cuando ya el sueño la venció cerca del amanecer, soñó con su madrina, la maga Termis. Esta sabia mujer que la protegía desde que nació, apareció en sus sueños, dándole un mensaje, que ella no entendía.

Termis le susurraba unas enigmáticas palabras que para ella constituían una incógnita. En su cabeza resonaba la voz dulce de Termis que decía:
 Subo dos, bajo tres, mi mano no vacila, nunca seré esposa ni sentiré amor.
Ieva pensaba a todas horas en estas palabras, pero no encontraba la solución. Esa noche fue incapaz de dormir. Al día siguiente cuando se despertó empezó a pensar, desesperada por descifrar aquel enigma. Al mediodía no había conseguido nada.

 Fue entonces cuando observó por casualidad una piedra que sobresalía de la pared de la celda. Sin saber como y como si una fuerza ajena a ella la guiara, apoyo con firmeza su mano en el saliente y midió dos palmos hacia arriba y tres hacia abajo y fue así como encontró un pequeño hueco que apretó con fuerza. De repente se oyó al fondo de la celda un sordo ruido, y poco a poco se fue abriendo una puerta en la pared de la cual nacía un estrecho pasadizo y unos resbaladizos peldaños. Cogió a su padre con una mano y con la otra una pequeña vela para alumbrarse, y muy lentamente, fueron avanzando. Tardaron mucho tiempo en avistar luz al otro lado, y fue entonces cuando Ieva tuvo miedo de ser descubiertos por sus enemigos.

Extremaron al máximo las precauciones cuando llegaron al final. A la salida del pasadizo recibieron la maravillosa sorpresa de encontrarse con Termis y Filidora que los estaban esperando.
Se dispusieron a abandonar el lugar con el mayor sigilo en compañía de ambas. Fue durante el camino que las dos les fueron  informando de la horrible situación del Reino.


La maga Termis habló claramente a Ieva. Le dijo que para recuperar el reino tenia que cumplir la segunda parte del enigma. Le dijo que podría ayudarla a recobrar el trono pero que nunca se debería casar ni enamorarse.

Ieva no se lo pensó ni un instantey dijo: acepto. La maga le insistió: piensa bien, ya que no podrás faltar a tu promesa.
La princesa contestó: no hay nada más importante que el Reino del Ámbar y sus habitantes para mi.
Termis dijo: que así sea.

Pronto los ciudadanos supieron que su Rey y la princesa estaban libres y llenos de rabia por el engaño sufrido, se enfrentaron a los malvados usurpadores en una guerra cruel en la que muchos cayeron. Lautaro de Van un modesto pastor, se había puesto al mando de los campesinos, con un brío y una valentía que hicieron que todos le siguieran ciegamente. Así que en pocos meses los asesinos desalmados fueron expulsados sin contemplaciones de aquella hermosa tierra.

El anciano Rey Kaspars murió poco después de recobra el trono. No pudo soportar el sufrimiento y enfermó gravemente sin poder recuperarse.
Ieva fue coronada como Reina del Ámbar, haciendo un solemne juramento de que nunca se casaría ni se enamoraría de ningún hombre.
Pasaron algunos meses y todo volvió a la normalidad. El país se fue recuperando de la horrible guerra y las heridas fueron cerrandose.

Un día la Reina salió de paseo por el bosque acompañada de su doncella. Se internaron en lo más intrincado de la maleza y allí se dispusieron a coger fresas silvestres. Fue en ese momento cuando se dieron de bruces con un hermoso pastor que cuidaba a su rebaño.

Lautaro, pues no era otro, se inclinó ante la reina y su dama.
Ieva quedó arrebatada por la hermosura del muchacho. Su corazón empezó a latir con una fuerza que le saltaba en el pecho. Azarada, quedó un momento sin saber que decir. Filidora notó su turbación y quiso despedir al muchacho rápidamente. Algo inexplicable los retenía allí a ambos. Se miraban mutuamente sin decir palabra, pero hablándose con la mirada. Fue un flechazo, un enamoramiento súbito de dos almas gemelas que al fin se habían encontrado.

La reina perdió el sentido y la prudencia por completo. Se había enamorado y quería vivir ese amor por encima de todo, olvidando su promesa y juramento. Se entregó a su amado en cuerpo y alma de una forma total, con una entrega y una pasión que la hacían ser temeraria.
Pronto fue descubierto este amor clandestino y sus súbditos no tuvieron piedad del pobre pastor. Lo juzgaron y castigaron al destierro perpetuo y ni las lágrimas ni los ruegos de Ieva, pudieron cambiar nada.

Ieva quedó desolada con la marcha de su amado. Cuenta la leyenda que todavía llora por su amado, camuflada entre las piedras de ámbar y dicen los más sabios del lugar que sus lágrimas se mezclan con la arena de las playas, convertidas en pequeñas piedras de ámbar que se encuentran con más frecuencia en los días de lluvia, cuando la hermosa y desgraciada Reina más recuerda a su amado.

FIN

martes, 25 de octubre de 2011

FÁBULA DEL FUNCIONARIO MALVADO


Érase una vez una nación dónde todo el mundo era feliz, donde un nene semianalfabeto sin la ESO se ponía a apilar ladrillos y ganaba 4000 euros al mes, dónde los ministros se entretenían encargando estudios estúpidos sobre la reproducción de la lagartija espongiforme, dónde a la oposición le regalaban trajes y otros se iban a puticlubs gastos pagados por el ayuntamiento de turno, dónde en el Senado se ponían traductores para que tres o cuatro, nacionalistas radicales, hicieran el ridículo más espantoso, para no tener que hablar el castellano y así lo pudieran entender, todo con la máxima compresión y respeto del sonriente y bueno ZP, que cuidaba de todos, dónde todos era felices y felizas (por aquello de la igualdad). De todos: menos de los funcionarios.



Pero en este bonito país no todo era perfecto, había un malvado llamado "El funcionario", vago entre los vagos, tomador de cafelitos y fumador de cigarros, de trato desagradable, forrado y sinvergüenza, que vivía de lo robado a los honrados banqueros y políticos, de los honrados curritos que no defraudaban (sólo preguntaban con IVA o sin IVA).


Pues bien, nuestro protagonista el joven albañil era un tierno obrero salido de un instituto con 18 años sin aprobar ni el recreo llamado Jonathan, volvió un día del tajo y decidió comprarse un BMW serie 3 con el Pack Sport, llantas, y le puso fluorescentes y un equipo de música con subwoofer y para poder aparcarlo un garaje que ademas tenia trastero e iba con el ático de 600.000 Euros (100 millones de las antiguas pesetas) que tanto le gustaba a su piba.


En el banco, el señor director, muy amable le prestó el dinero sin ningún problema, mejorando su petición con más dinero que también le prestó para que se diera un homenaje en la Rivera Maya, total, por un poco mas.



Pasó el tiempo y un mal día a Jonathan lo echaron del trabajo, ¿con qué iba a pagarse sus vicios? Y sobre todo, ¿su BMW? Apurado fue a ver al Sr. director del banco, que, muy simpático él, no pudo ayudarle, a pesar de que se desvivía por los necesitados. 
 
El Sr. director, compungido, al ver que Jonathan no podía pagar, y que el no cobraba, fue a ver al mago bueno, a ZP.
Mientras el malvado funcionario, seguia trabajando en la sombra, envidioso él de nuestro amigo, que no tiene estudios y dilapidaba los euros que ganaba.
Un buen día, a nuestro mago bueno ZP, lo llamó papá Obama y mamá Merkel y le dijeron que esto no podía seguir así.


Para salvar a Jonathan ( el Johnny para los amigos) y fastidiar al malvado funcionario, le bajamos el sueldo  ( total para lo que trabaja)  que se jo...., y si no que no hubiera estudiado, como la mayoría de los ministros, y ya está todo solucionado.
 
Secuencia final: Jonathan no paga lo que debe al banco.
El banco no cobra.
El banco pide pasta al Gobierno.
El Gobierno se la da.
El Gobierno se la quita al funcionario.
Conclusión: el BMW, el ático y los viajes los paga el funcionario con el 5%, que le quita el Gobierno.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.




viernes, 14 de octubre de 2011

OSCAR Y LEO


OSCAR Y LEO


Oscar y Leo son dos preciosos gatitos que viven en casa de Bea. Ella los ha adoptado y los quiere mucho, son como dos hijos para ella. Los cuida y les da toda clase de mimos. Cuando llega por la tarde de trabajar, ambos la esperan con impaciencia. Salen a su encuentro entusiasmados cuando oyen abrirse la puerta, pues saben que jugará con ellos, les tomará en brazos y les dará mimos.

LEO
Los tres son muy felices y se divierten mucho. Por las mañanas Oscar se pone en la terraza a tomar el sol y a dormir la siesta. Es muy dormilón y le gusta subirse al sillón, donde está su cojín favorito y allí pasa las horas plácidamente.
OSCAR


Leo es mas tímido. Es menos revoltoso que Oscar pero también es encantador. 
Oscar tiene el pelo atigrado, con manchas marrones y es un poco arisco cuando hay visitas, pero poco a poco cuando toma confianza, empieza a hacer juegos y a poner posturas, con mucha gracia: es toda una estrella
Suele esconderse detrás del sofá y allí se queda. Es uno de sus lugares favoritos. Resulta un poco tímido, pero es encantador cuando toma confianza y juega con sus juguetes: entonces da gusto verle.
WIKI
Leo tiene un hermoso pelo largo, que le da un tierno aspecto de peluche. Bea los adora y ellos la corresponden en igual medida.
Así transcurre su vida plácidamente, sin contratiempos ni disgustos.
Un día llegó a la casa de al lado una familia con una preciosa gatita llamada Wiki. La ventana donde Oscar dormita, da justo enfrente  de la casa de Wiki. Enseguida se han hecho amigos y se lanzan miradas y gestos a través de los cristales. A Leo también le gusta la gatita, pero al ser más tímido le cuesta más entablar amistad.

Oscar es un romántico empedernido y sueña vivir una gran historia de amor. Poco a poco se ha enamorado de Wiki y sueña compartir su vida con ella. En su lenguaje gatuno le indica a Bea sus sentimientos, pero ella cree que todavía es muy joven, para formar una familia.
Oscar está loco por Wiki y no cree que sea demasiado joven para vivir una historia romántica como la de los protagonistas de Titanic, película que le gusta mucho.



Leo trata de apaciguarle y le dice que esperen un poco más de tiempo, pues Bea tiene razón.
Oscar no quiere escucharles y a escondidas prepara un plan para fugarse con su amada. Poco a poco van preparando su plan de forma sigilosa. Un día Oscar se esconde detrás de la puerta y aprovecha cuando Bea entra y se escapa sin que esta se de cuenta. Wiki hace lo mismo y ambos suben al tejado, desde donde van saltando a otros tejados, alejándose lo más la posible de su casa.
OSCAR

Los dos juntos emprenden su aventura, sin ser conscientes de los peligros que le esperan. Ellos no conocen otro mundo que el de sus cómodas viviendas y carecen de experiencia como gatos callejeros. 
Pronto cae la noche y no saben donde refugiarse. Están tan entusiasmados viviendo su amor que no se han dado cuenta de que las horas han pasado y que ha llegado la oscura noche.
De pronto se dan cuenta de que no han comido nada en todo el día y que no tienen donde dormir. Oscar siente como un escalofrío recorre su espalda, y empieza a tener miedo por su amada que acurrucada a su lado tirita de frío. 

Ya avanzada la noche cansados y hambrientos, encuentran un pequeño hueco en el tronco de un árbol en un sombrío parque. Se refugian allí y se quedan dormidos. Al día siguiente les despierta un estruendo cercano, producido por una  máquina cortadora de césped que maneja un mal encarado jardinero.


 Muy sobresaltados salen de su escondite y a la carrera tratan de escapar. ¡Ah pero el jardinero les ha visto!. Sale corriendo detrás de ellos, con un rastrillo en la mano, tratando de alcanzarlos.¡Casi lo consigue!. Muy asustados abandonan el parque. Van vagando sin saber que hacer, cuando ven a una extraña mujer, con unos floreados ropajes y un colorido pañuelo en la cabeza que les ofrece comida. El hambre que sienten vence al recelo que sienten hacia aquella extravagante mujer.

Magda es muy amigas de los animales. Todos los días se acerca al parque a llevarles comida. Los gatos son sus preferidos: los adora.
Una vez saciada su hambre nuestros amigos buscan un rinconcito soleado donde se arrullarse tiernamente.
Cuando llega la noche se dedican a buscar un lugar seguro donde dormir y es entonces cuando se dan de bruces con un gato negro como la noche, con cara de malas pulgas. 

Rodolfo que así se llama, es un gato callejero que se sabe todas las tretas para sobrevivir en la calle. Pronto se da cuenta de que Oscar y Wiki estan perdidos y muy zalamero se ofrece para ayudarles a encontrar un refugio. Nuestros amigos le  acompañan confiados a una pequeña oquedad de un enorme tronco donde tiene su guarida. Allí pasan la noche. A la llegada del alba Oscar se da cuenta de que Rodolfo está cortejando a su amada y entonces se enfrenta a él diciéndole:¡deja en paz a mi chica o te las verás conmigo!. Rodolfo en plan chuleta le responde:¡que me vas a hacer!. Wiki trata de calmarlos y les dice:¡dejad de pelearos!. Yo  no necesito a nadie que decida por mi, soy suficiente para hacerlo sola.
Ambos se quedaron quietos y en silencio, y entonces la damita habló:  yo amo a Oscar y con el quiero estar. Lo siento mucho Rodolfo, te damos las gracias por tu ayuda y aquí nos despedimos. 
MAGDA

Se alejaron del tronco muy juntos y se dirigieron a buscar a Magda. Cuando llegaron se encontraron a la bondadosa mujer, acompañada de Bea que no había cesado de buscarles, colocando carteles con su foto por todos los alrededores.
RODOLFO

Oscar saltó a sus brazos loco de felicidad. Bea los llevó a casa donde esperaba ansioso Leo que también lo había pasado muy mal con la ausencia de su hermano.
Una vez en casa Leo le contó a Oscar que se había enamorado de una linda gatita llamada Mimí, que había conocido en la consulta del veterinario. Estaba muy ilusionado y mamá Bea le había autorizado a cortejarla.
MIMÍ
 Oscar se alegró mucho de esta noticia. Estaba muy arrepentido de su escapada y de todo lo que habían sufrido por su culpa. Les pidió perdón y prometió que nunca más lo volvería a hacer. 
Bea le perdonó enseguida y le permitió seguir cortejando a Wiki con el consentimiento de su familia hasta que fueran mayores y pudieran formar una familia.
 Y colorín colorado, este cuento se ha acabado


FIN
Dedicado a mi amiga Beatrice, con afecto

martes, 11 de octubre de 2011

LA DAMA Y EL FUNCIONARIO

¡Hola amigos!:


 La pareja no se apoya sobre la permanencia del amor y la sexualidad, sino sobre la permanencia de la ternura.
Kostas Axelo

Quizá esta frase nos sirva de aclaración sobre el idilio entre la ilustre dama y el probo funcionario. Si circunscribimos el esperpento de la reciente boda a lo puramente carnal, al ciudadano corriente le cuesta bastante trabajo entender, como una pareja tan dispar ha podido culminar su periplo sentimental en una boda por todo lo alto. Quizá prime la permanencia de la ternura entre ellos. Yo me pregunto: ¿Si la dama, no fuera quien es, el interés del funcionario, hubiera sido el mismo? Cuesta bastante trabajo imaginárselo. Ver a la incombustible dama como una quinceañera enamorada, a mi personalmente me enternece. Apenas puede caminar, pero ahí está ella, omnipresente en todos los saraos, corridas de toros, rastrillos, etc. con sus vestidos de colegiala sus pulseras de abalorios, tan alegre y tan feliz, que da gusto verla. Me recuerda a mi tía abuela María Francisca, solo que a mi tía que era viuda de un marques,  y se enamoró perdidamente de su jardinero, la nobleza le retiró el saludo, la dieron por loca y sus hijos la encerraron en un convento, para que la cuidaran las monjitas.Por supuesto no le permitieron casarse con su jardinero. Le amargaron sus últimos años y nunca perdonó a sus hijos.
Hace bien la Duquesa en ponerse el mundo por montera. Ella puede así que viva y sea feliz.




 ¿ Y que decir del Consorte?A mi me parece un señor muy interesante, discreto, elegante y sabiendo comportarse y por supuesto muy seguro de lo que hace.Tan seguro lo veo que me da yuyu. Seguramente estaré equivocada, pero no puedo dejar de pensar que, si en vez de ser la dama quien es, fuera mi vecina  doña Petra, señora muy culta y refinada, pero pobre de solemnidad y sin atisbo de nobleza en su árbol genealógico el probo funcionario no la hubiera dirigido ni una triste mirada.




Solo queda desearles un feliz matrimonio y una eterna luna de miel. 
Ahora  bien: yo he pensado muchas veces,cuando he tenido conocimiento sobre algún matrimonio entre, una mujer joven y guapa con un señor mayor pero forradísimo, si eso tambien se llama amor.
Todos conocemos algún caso de señor super riquísimo casado o emparejado con una escultural mujer cuarenta años más joven.
Estoy segura de que estos vetustos caballeros son estupendos. Generosos, espléndidos y llenos de virtudes, pero si les situamos en otro escenario, mismas virtudes, mono de faena y sucinto sueldo mensual. ¿ Tendrían tanto éxito también con las esculturales modelos?. Sin la menor duda ,¡NO!. Por lo tanto sigo pensando que en esta boda también hay algo de TANTO TIENES TANTO VALES.
¡Muchas felicidades pareja!



lunes, 10 de octubre de 2011

LA HONESTIDAD.


Erase una vez un lejano país regido por un apacible y bonachón Rey. Dicho Rey llamado Cedric, era terriblemente despistado y crédulo. Sus Ministros hacían y deshacían a voluntad, mintiendo descaradamente en todos los asuntos de Estado. El Rey les daba tierras, castillos y múltiples prebendas, porque quería tenerlos contentos, pero nada era suficiente para Gorroño el Sucio como era llamado el mandatario y el resto de Ministros que eran avaros y esquilmaban al pueblo con múltiples impuestos. El Primer Ministro era un ser diabólico y ambiciosos que se había hecho con todo el poder y manejaba todos los asuntos a espaldas de su Rey. Este vivía feliz y confiado dedicado a sus comilonas y a sus cacerías a las cuales era  muy aficionado. El desgraciado país estaba sumido en la más extrema pobreza, arruinado por la cuadrilla de gobernantes, que sin el menor escrúpulo lo tenia semi esclavizado.


Un día el Rey salio de caza al Bosque Real . Iba despistado como siempre y se alejó de sus criados en persecución de una hermosa pieza. Cuando se dio cuenta estaba perdido en lo más intrincado del espeso bosque. Dejó que su caballo le guiara y después de un largo rato llegó a un claro entre los árboles, donde de pronto se encontró con un grupo de personas que aparecían entre los árboles y que le rodearon a él y a su montura.
 Muy asustado por la aparición de aquellas personas, el Rey les preguntó ¿ Quienes sois? ¿Que queréis de mi?. El que parecía ser el jefe, un joven alto y rubio de una extraordinaria hermosura le contesto.- Veo por tus emblemas que eres el Rey que tiene esclavizado y arruinado a mi pueblo, tu pueblo. Yo soy Eric de Osma y estos son mis amigos, todos hemos tenido que huir para no ser esclavizados por tus Ministros. Cedric no salía de su asombro. Él creía que su pueblo era feliz y próspero, que todo el mundo tenia una vida digna y que era amado por ello. Poco a poco Eric le fue contando la verdad. 

Así el Rey se enteró que la mayoría de los jóvenes habían huido a los bosques para evitar ser cargados de cadenas y obligados a trabajar de sol a sol en los campos, cuando no podían entregar los impuestos abusivos a los recaudadores. 
Eric, era  hijo de un noble, que al no querer secundar la rapiña en sus aldeas, había caído en desgracia y ahora estaba encarcelado en una lóbrega mazmorra. Sus tierras y castillos habían sido confiscados y su hijo había huido al bosque para no correr la misma suerte.

El Rey pudo conocer a varios jóvenes de la nobleza entre el grupo y quedó anonadado al verlos vestidos con pobres harapos.¡Aquellos jóvenes que eran el futuro de su Reino en aquellas condiciones!. Cedric, creía estar viviendo un mal sueño. De pronto se dio cuenta de que él también era culpable de la desgracia de su pueblo, por no haberse preocupado más.

 Muy triste, prometió a los jóvenes que iba a remediar todo el mal causado. Ellos le creyeron y le acompañaron hasta el camino para que pudiera regresar a su castillo.
No bien hubo llegado y con el mayor de los sigilos, llamó a su presencia a su fiel criado Gencio. Este amaba a su Rey  y le era totalmente leal. Le había visto crecer y le había enseñado a cazar cuando apenas era un niño.
Le informó de todo lo acaecido y le pidió consejo, pidiéndole encarecidamente que no hablara con nadie de su secreto pues ambos correrían peligro.


Gencio le aconsejo llamar a un sabio ermitaño que vivía en los confines del Reino dedicado a la meditación y al estudio.
Cedric, estuvo de acuerdo y así una mañana muy temprano Gencio disfrazado de monje se puso en camino para ir a buscar a Demetrio el Sabio.
Cruzó valles, bosques y montañas y al final llegó  a la humilde choza donde vivía Demetrio.
Gencio le puso en antecedentes de la situación en el Reino y le conminó a acompañarle a presencia del Rey.
No había tiempo que perder, así que se pusieron de inmediato en camino, ambos disfrazados de monjes.

 Un día avistaron una pequeña aldea y se dirigieron a ella buscando descanso y comida. No bien entraron en la calle se apercibieron del silencio sepulcral  que había en la misma. Ni un niño jugando, ni un perro ladrando. La aldea parecía desierta o dormida. Siguieron su camino y de pronto se encontraron con un hombre muy viejo y tullido que cargaba sobre su encorvada espalda un pequeño haz de leña. El hombre se asusto mucho al verlos y se dispuso a emprender la huida, pero su cojera no le permitía correr demasiado. Gencio le alcanzó y le pregunto.¿ Donde están los aldeanos?. El pobre hombre sin dejar de mirarles recelosamente, les contestó: todos están trabajando en los campos del Primer Ministro Gorroño el "Sucio".


 Poco a poco les fue contando como el cruel señor tenía esclavizados a todos por no haber podido pagar los enormes tributos de ese año. Había sido un año de gran sequía y los campos no habían dado fruto. El ganado había muerto de sed y hambre y los pobres aldeanos, apenas podían comer. El malvado Gorroño no había tenido compasión y los había cargado de cadenas, tanto a hombres como a  mujeres y niños y ahora estaban en el bosque cortando madera para la serrería del Ministro.

Los jóvenes que había logrado escapar se había ocultados en las espesuras de los bosques donde vivían de la caza y de lo que podían encontrar.
El panorama tan desolador los dejó muy preocupados y reanudaron su viaje con premura, deseosos de llegar a la capital.
Mientras tanto Cedric había mandado detener y cargar de cadenas a todos los Ministros. Ordenó encarcelarlos y  confiscarles sus tierras y castillos.
Cuando Demetrio y Gencio llegaron al castillo observaron a gran cantidad de vagabundos y aventureros que llegaban al reino atraídos por la falta de ley y orden.

Todos llegaban con ansias de enriquecerse y con deseos de poder obtener buenos puestos en el ejercito y ganar mucho dinero.
El Rey se entrevistó con Demetrio y le hizo participe de sus preocupación. Quería encontrar un hombre honesto para que fuera su Chambelán, y temía equivocarse si se precipitaba en el nombramiento. Demetrio le aconsejó sabiamente y entre ambos trazaron un minucioso plan.


Así los heraldos reales comunicaron a todo el Reino un bando real, en el cual se convocaba a todos aquellos que quisieran pasar las pruebas a superar, para merecer el honor de servir al Rey.
 Nadie sabía en que consistían dichas pruebas, a  excepción de Demetrio y el Rey.
Pronto la gran sala del castillo se llenó con todos los aspirantes, que una vez dentro del recinto ya no podían salir. 
El primero en iniciar la prueba fue Gandulfo el Doliente, un noble riquísimo, pero avaro como pocos, siempre estaba diciendo "Pobre de mi", lo cual dio lugar a su apodo del "doliente". 

Fue introducido en una cámara y dejado en ella con el consejo de que esperara en el punto hasta nueva orden. La cámara estaba toda cubierta de oro y joyas. Al lado había otra más pequeña donde varios cofres de oro y piedras preciosas emitían sus destellos.
Incapaz de resistirse Gandulfo se lleno los bolsillos de su túnica de todas las gemas mas extraordinarias que encontró y de varios lingotes de oro. Se cargó tanto que apenas podía caminar. Al tiempo, un criado fue a decirle que pasara a la siguiente fase de la prueba, que consistía en bañarse en el lago sin quitarse la ropa. Gandulfo se metió en el agua y se hundió como una piedra, tan cargado iba de oro y joyas. Tuvieron que sacarle para que no se quedara para siempre en el fondo del lago.


Cuando lo sacaron empezaron a caer monedas, oro y joyas y todos los presentes pudieron comprobar que era un avaro sin remedio.
Le siguieron en la prueba varios nobles de distinta procedencia, Zapatín El Iluso, Marcelí de la Cueva, Chavisto de Abajo, etc. Todos sin excepción corrieron la misma suerte que el primero.
Cedric desesperado gritaba ¡Acaso no hay un solo hombre honrado en mi Reino!.
 Demetrio se fijo en un hombre de mediana edad sobriamente vestido, que llegaba al castillo en esos momentos. Le llamó la atención su porte y corpulencia.
 Se dirigió a él y le preguntó ¿vienes a pasar la prueba?.El joven le miró con cara de asombro y le contestó. Soy carpintero y vengo buscando trabajo. Demetrio se quedó atónito y de pronto una idea pasó por su cabeza. Se reunió con el Rey y le dijo. Todos los nobles de tu reino han resultado ser unos ladrones. ¿ por que no pruebas con un hombre normal?. Cedric se quedó pensativo unos momentos y dijo. Sea como tu dices.
Hicieron pasar a Yago el carpintero a la sala de los tesoros. Cuando entró en ella se puso a admirar los artesonados del techo y los ricos muebles de la estancia. Ni por un momento se le ocurrió coger nada de los cofres del tesoro. Cuando fueron a buscarle para el baño en el lago, nadó tranquilamente y salio airoso y ágil de las aguas, ante el estupor general.


Demetrio dijo al Rey; He aquí a tu Primer Ministro.
 Yago, fue nombrado Chambelán del Reino y Primer Ministro. En ningún momento el buen Rey, que supo corregir su error se tuvo que arrepentir. Juntos gobernaron largos años, trayendo la paz y la prosperidad al Reino.
FIN